como me converti en Dubrasca, gracias al hombre que me uso, me estafo y ahora me chantajea.
Mi amiga Yelitza de inmediato fue a una tienda local y me compro unos zapatos de tacón muy altos, como de unos 10 cm, cuando regreso me los da, me quede algo helado de solo pensar que esos zapatos eran para mi, lo único que pude decirle es que no tenia dinero para pagarlos y ella respondió que ya tendría suficiente como para pagarle esos y muchos mas, hizo que me los pusiera. Le dije ” no puedo hacer esto” estaba rojísimo de la vergüenza, ella respondió…” no seas pendejo, pieza que esto es el negocio de tu vida”, tome fuerzas, intente levantarme, ya había dado el primer paso hacia mi transformación, pero el primer paso hacia delante fue supe torpe, casi me caigo, Yelitza me tomo de las manos y me ayudo a caminar como a una niña que aprende a usar sus tacones altos.
Fuy bautizada como Dubrasca por el mismo Hombre que me uso, me estafo y ahora me chantajea (historia real)
Hola mi nombre femenino es Dubraska, vivo en Venezuela y fui bautizada así por el mismo hombre que me uso, me estafo y ahora me chantajea.
Todo comenzó cuando tenia 19 años, como cualquier chico de esa edad me interesaba en deportes y chicas, pero mi situación económica y la de mi familia no era nada alentadora, tengo una amiga que la conozco desde que teníamos 8 años y es como mi hermana, ella estaba al tanto de mi situación y me dijo que había conocido a algunas personas hace un tiempo y que algunos tenían negocios y un par de ellos eran empresarios de importancia y que tal ves si yo los conocía me podrían ayudar con un empleo.
continuaré mi narración de como me fue con mi primer cliente
Subí a su automóvil, de una marca conocida de autos de lujo MB, y me abrió la puerta como todo un caballero. Ya en el interior, al estar sentada, la minifalda se me subió hasta dejar casi completamente descubiertos mis muslos.
Me llevó a una casa de campo, en un lugar muy lujoso de mi ciudad. Era una casa enorme, con un jardín bien cuidado al frente y con un sendero para entrar los autos. Al llegar a la puerta salieron tres mujeres hermosas. Una de origen asiático, otra afroamericana y una tercera latina. Estaban vestidas con un microuniforme de mucamas y con medias negras y ligueros. No traía ropa interior, excepto la afroamericana que traía una tanguita negra. Las tres con pelo largo recogida hacia atrás y una cofia blanca muy coqueta. Nos dieron la bienvenida y nos dejaron solos en una espaciosa sala.
como terminé con Iván e inicie mi aventura con Vanessa
Al tomar nuevos ánimos volví a moverme lentamente, metiéndolo y sacándolo en forma rítmica. Lo sacaba hasta casi sentir que la cabeza iba a salirse y volvía a metérmelo rápidamente hasta sentir el pubis de Iván en mis nalgas. Así estuve por algún tiempo hasta que llegué a tener otro orgasmo.
Me desmonté, como si hubiera ido cabalgando algún potro salvaje. Y al acariciarme el rodete del ano. Este lo encontré dilatado, tanto que me cabían los 4 dedos de mi mano. Sentí que salí abundante secreción intestinal, por lo que tuve que hacer una toalla sanitaria con papel higiénico del baño y así impedir manchar mis sabanas. Lave los 23 cm. de verga de Iván y así desnuda únicamente con una tanga para detener la toalla sanitaria me quedé dormida abrazándolo.
Les continuaré contando los cambios que hubo en mi cuerpo y en mi vida….
Vanessa resultó ser una gran conocedora en el tema de hormonas femeninas. Me dijo donde poder conseguirlas, como utilizarlas, las precauciones que había que tomar. La visite nuevamente, en varias ocasiones, hasta que se terminaron mis vacaciones.
Me dijo que en una farmacia llamada la Esperanza podría comprar tabletas o inyecciones de hormonas femeninas. Que las primeras eran más lentas y que tendría que tomar muchas tabletas. Las inyecciones so rápidas pero dolorosas, pero muy efectivas.
Continua el relato de lo que paso con Juanito y algo más
Entonces me pidió que le besara todo el cuerpo. Inicie con los pies y continué por las piernas, me brinque la entrepierna y seguí por su abdomen. Besándolo y mordiéndolo y y pasando la lengua. Por su pubis, abdomen, en el pecho me entretuve chupándole y mordiendo sus pezones hasta dejarlos erectos. Luego subí por su cuello le pase la lengua. Subí a sus orejas, las que mordí y la chupe y le pase la lengua. Entonces le di un beso prolongado, trenzando nuestras lenguas con lujuria y chupándole la lengua como si fuera un pequeño pene. Esto nos excitó bastante.
Continuaré contando como llegue a ser Alexia una transexual de lujo
Después de haber faltado al desfile de novatos. Acudí a la facultad al siguiente día y como no traía el salvoconducto. Al término de las clases me tocó que me pelaran a rape. Llegue al departamento hecho un mar de lágrimas. Pero me repuse después de un buen baño de tina con sales aromáticas.
Al salir me puse una crema depilante en las piernas y en mi pubis para quitar todo rastro de vellos en mi cuerpo. Y luego una crema hidratante para que mi piel quedara suavecita al extremo. Luego me maquille ligeramente los ojos y la boca. Me puse mi peluca rubia y me cubrí con mi bata preferida. Tan delgada como gasa, de color negro transparente que no dejaba nada a la imaginación. Me calce unas sandalias sin tacón y con unas cintas que se enredaban desde los tobillos hasta las pantorrillas. Y me puse a pensar como si fuera una empresa. Con metas a mediano y largo plazo.
Negro con una enorme polla la igual que este transexual moreno se une con el amor pero sobre todo con todo su poderío a la hora de forrarse entre ellos imperdible video de transexual les traigo en este día…
Este relato transexual cuenta algo quele puede pasar a cualquiera.
Habíamos salido del trabajo, era día de quincena. Siempre nos depositaban en una cuenta de banco. Como era inevitable, cada quincena salíamos de Juerga con algunos compañeros de trabajo.
LA pasamos entre bares, pero realmente estábamos cachondos, así que fuimos de cacería de disco en disco, uno a uno mis amigos tenían sus planes, no era mi noche.
Yo seguía cachondo, termine en un Night club de chicas A1, con la intención de llevarme a una bailarina, no me importaba en costo, aunque sea me reventaba toda mi quincena.
Estábamos ya llegando a febrero y los carnavales encima, siempre hemos sido de disfrazarnos de cualquier cosa, así que este año no iba ser diferente, estábamos con unos amigos pensando de que nos disfrazaríamos y uno de ellos se le ocurrió lo mas fácil, de mujer, como no había propuesta mejor lo dejamos así y al fin de semana siguiente saldríamos disfrazados.